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Los mercados financieros locales e internacionales mantienen una marcada tendencia negativa para los activos argentinos. En una jornada atravesada por la incertidumbre que generan las elecciones de medio término en los Estados Unidos, el indicador de riesgo país elaborado por JP Morgan registró una suba del 3,2%, posicionándose en los 831 puntos básicos. De este modo, la variable alcanza su nivel más elevado desde octubre de 2025, reflejando el sesgo de cautela entre los inversores internacionales.

La mirada de los operadores está puesta en la reconfiguración política en Washington, donde un posible cambio de equilibrio en el Congreso abre interrogantes respecto a la continuidad del apoyo del Tesoro estadounidense, un factor considerado clave de cara al programa financiero del año 2027.

En ese marco, los bonos soberanos argentinos cotizados en Wall Street anotaron caídas de hasta el 0,80%, con un impacto más acentuado en los títulos de mayor plazo, como el bono con vencimiento en 2041.Presión sobre el mercado cambiario y máximo nominal del dólar

La inestabilidad en la renta fija repercutió de forma directa en la cotización de la divisa estadounidense. En las pizarras del Banco Nación, el dólar minorista se incrementó en $5 para venderse a $1.570, mientras que la cotización en el segmento mayorista cerró a $1.550 (+0,20%), marcando en ambos frentes nuevos máximos en términos nominales.

El comportamiento se produce en un contexto de escasa presencia compradora por parte de la autoridad monetaria, que no sumó divisas en cinco de las últimas siete rondas operativas. Analistas del mercado atribuyen esta dinámica a la proximidad de vencimientos en moneda extranjera que debe afrontar el Tesoro, destacándose el pago trimestral de intereses y cargos al Fondo Monetario Internacional (FMI) por u$s877 millones programado para esta semana.

El desafío central: la meta de reservas netas

A las dudas del frente externo se le suma la exigencia de fortalecimiento de las arcas del Banco Central. Según proyecciones privadas, el equipo económico requiere incorporar alrededor de u$s3.000 millones de reservas netas antes de que finalice diciembre para dar cumplimiento a los objetivos pactados con el FMI, lo que exige un promedio de compras cercano a los u$s86 millones diarios en las ruedas restantes del año.

Esta meta encuentra un obstáculo adicional en la demanda sostenida del sector privado, que absorbió aproximadamente u$s2.500 millones durante el último mes. La combinación de elevadas tasas de riesgo país —que encarecen el acceso al crédito internacional— y la necesidad de acumulación de divisas configura un escenario de alta exigencia para la sostenibilidad del esquema financiero hacia 2027.