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El proyecto del Corredor Norpatagónico contempla intervenir más de 600 kilómetros de vías para optimizar el transporte de insumos petroleros hacia la cuenca neuquina. La iniciativa se enmarca en un acuerdo bilateral estratégico y en el proceso de reorganización de las concesiones de carga.

El Poder Ejecutivo nacional reabrió las gestiones para poner en marcha el trazado ferroviario clave entre el yacimiento de Añelo y la ciudad portuaria de Bahía Blanca. La iniciativa, orientada a fortalecer la infraestructura logística del sector hidrocarburífero en Vaca Muerta, cobró un nuevo impulso tras la firma de un convenio de cooperación en materia de infraestructura con la administración estadounidense.

El plan técnico del denominado Corredor Norpatagónico abarca una extensión de 665 kilómetros. El esquema operativo prevé la renovación integral de 208 kilómetros de vías, la puesta en valor de otros 374 kilómetros y la construcción de un tramo inédito de 83 kilómetros para conectar la zona productiva pasando por los nodos rionegrinos de Cipolletti y Cinco Saltos.

La obra resultará determinante para canalizar el flujo masivo de insumos que demanda la actividad no convencional, tales como tubos de acero, maquinarias y la arena empleada en las operaciones de fractura hidráulica. Asimismo, permitirá descongestionar el tránsito pesado en las rutas regionales al ofrecer una alternativa eficiente frente al transporte por camión.
Financiamiento internacional y definiciones pendientes

La reactivación quedó supeditada al entendimiento bilateral denominado acuerdo Andes-Atlántico. En ese marco, un informe elaborado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos hizo referencia explícita a la apertura de “nuevas vinculaciones ferroviarias desde la cuenca neuquina”. La iniciativa prevé canalizar herramientas de crédito a través de organismos norteamericanos, garantías de inversión y la captación de capitales privados.

Si bien la partida global de financiamiento contemplada para el conjunto de proyectos del corredor —incluyendo el desarrollo de Argentina LNG— alcanza hasta los 7.000 millones de dólares, las autoridades aclararon que aún no se fijó un presupuesto asignado en forma directa y exclusiva al tramo Añelo-Bahía Blanca.

A la fecha, el proyecto se encuentra formalmente pausado a la espera de definiciones técnicas sobre si se mantendrá el diseño original o si se aplicarán modificaciones antes de avanzar con el pliego licitatorio.
Rediseño de las concesiones de carga

La apuesta por el trazado patagónico forma parte de una reestructuración más amplia del sistema ferroviario de cargas. En esta línea, el Ministerio de Economía trabaja en la confección de los nuevos contratos para las empresas Ferroexpreso Pampeano y Ferrosur Roca, cuyos servicios operan actualmente bajo prórrogas provisorias.

De forma paralela, el programa oficial contempla la licitación de las redes Belgrano, San Martín y Urquiza —que abarcan un total de 7.594 kilómetros a lo largo de 16 provincias— bajo un modelo de concesión a 50 años con participación privada y la implementación de un esquema de “acceso abierto a la infraestructura” para múltiples operadores.