La interventora del Comité de la UCR de Cutral Co, Graciela San Martín, denunció la faltante de diversos elementos menores en el local partidario, pero la conducción provincial —que irrumpió en el lugar tras romper el candado— aparece en registros fotográficos utilizando algunos de los bienes presuntamente desaparecidos.
El conflicto se originó tras la decisión de la conducción provincial de intervenir el comité local con argumentos discutibles. En ese marco, el presidente del radicalismo neuquino, Juan Peláez, junto a un grupo de dirigentes, se presentó un sábado por la tarde en el edificio, cortó la cadena y el candado para llevar a cabo una reunión partidaria. Tras dicho encuentro, concretado alrededor del 3 de octubre, San Martín elaboró un informe fechado el 4 de octubre.
En el escrito presentado se detalla la ausencia de los siguientes elementos:
10 sillas negras y 5 amarillas.
40 cuchillos.
2 manteles de cuerina (uno rojo de 2 metros y medio y uno verde de 1,50 metros).
2 gazebos blancos de 3 por 4 metros.
Una cafetera nueva y la bandera de la UCR.
Caballetes de madera con estructura de hierro.
Un manojo de llaves correspondiente a las 4 puertas, el cual se le habría entregado en mano al señor Héctor Almendra, aunque el escrito omite detallar la existencia de un comprobante de recepción firmado.
Cabe destacar que San Martín se desempeñaba como titular de la UCR cutralquense y había realizado el traspaso de la presidencia a Héctor Almendra, quien resultó ganador de las elecciones internas. Por un lado, San Martín asegura que los bienes figuraban en un inventario, aunque la nota no adjunta el documento con sello y firma de recepción formal. Por el otro, ante el estallido del conflicto con la cúpula provincial, Almendra había remarcado oportunamente que nunca se le hizo entrega de dicho inventario.
No obstante, la contradicción quedó en evidencia tras la difusión de las fotografías publicadas por el propio Juan Peláez durante la reunión del sector intervenido, donde se observa de manera clara que las sillas negras supuestamente faltantes están siendo utilizadas por los asistentes al encuentro.
Como es obvio, la irrupción violenta en el local partidario no permitió tampoco que se hiciera el respectivo inventario por parte de las autoridades legítimamente electas.
