
Durante la conmemoración del 17 de Octubre realizada en González Catán, el gobernador bonaerense Axel Kicillof pronunció un vehemente discurso centrado en la reorganización del Partido Justicialista. En el Polideportivo Juan Domingo Perón de La Matanza, el mandatario denunció la privación de libertad que atraviesa la ex jefa de Estado Cristina Fernández de Kirchner —a quien definió como víctima de una detención arbitraria por defender sus ideales— y manifestó su plena predisposición a recorrer las provincias para erigir una alternativa frente al gobierno nacional.
Acompañado por intendentes del conurbano y del interior bonaerense, ministros provinciales y referentes gremiales, Kicillof precedió las intervenciones de la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente anfitrión, Fernando Espinoza. En su alocución, contrapuso la idea de libertad con la necesidad de garantizar la equidad social, cuestionando duramente las políticas económicas impuestas por la administración de Javier Milei. Asimismo, criticó el alineamiento internacional de la Casa Rosada y llamó a resguardar la soberanía política de la nación.
El gobernador repasó las iniciativas desplegadas por la provincia de Buenos Aires en materia de obra pública, educación superior y provisión de insumos sanitarios, a las que definió como una red de contención frente al ajuste. No obstante, admitió que la solución a la problemática socioeconómica no puede resolverse a nivel subnacional, por lo que instó a consolidar un bloque opositor amplio que convoque incluso a sectores de la ciudadanía desencantados con el oficialismo.
Por su parte, Verónica Magario respaldó la proyección del gobernador como figura central de la reconstrucción partidaria desde las bases, al tiempo que Fernando Espinoza reclamó la liberación de Cristina Kirchner y propuso añadir la "unidad" a las banderas históricas del movimiento para convocar a sectores productivos, comerciales y educativos a una gran alianza de cara al próximo turno electoral.
