
El Gobierno nacional avanzó este jueves 8 de octubre con la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) tras realizarse la apertura de sobres económicos a través de la plataforma CONTRAT.AR. La alianza integrada por las empresas Rowing, Arcos Saneamento e Participações, PHX Aqua y Transclor —vinculada al empresario Mauricio Filiberti— presentó la oferta más alta, alcanzando los u$s349 millones.
De esta forma, el consorcio ganador superó los u$s285 millones ofrecidos por el grupo competidor encabezado por Roggio (Roggio Roas, Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones, Benito Roggio e Hijos y Central Buen Ayre), marcando una diferencia de u$s64 millones.
Claves de la privatización y el proceso
El paquete accionario: La operación comprende la transferencia del 90% de las acciones que estaban en manos del Estado nacional. El 10% restante continuará perteneciendo al Programa de Propiedad Participada de los trabajadores.
El marco legal: El proceso fue autorizado en el marco de la Ley 27.742, y la habilitación de los dos consorcios finalistas se formalizó mediante la Resolución 1722/2026 firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo.
Inversiones exigidas: Los pliegos de la licitación establecen que el nuevo operador privado deberá afrontar inversiones superiores a los u$s2.000 millones durante los primeros cinco años de gestión, además de cumplir con las obligaciones regulatorias del servicio.
Quiénes integran el consorcio ganador
Transclor: Vinculada a Mauricio Filiberti (quien también participa en el control de Edenor junto a José Luis Manzano y Daniel Vila), proveedora clave de insumos químicos para el tratamiento de agua.
Rowing: Asociada a Walter Román, con amplia trayectoria en ingeniería e infraestructura.
Arcos Saneamento e Participações: La pata internacional del consorcio, una firma brasileña con experiencia en el sector sanitario.
PHX Aqua AR BV: Parte del grupo admitido formalmente para la operación.
Por su parte, el consorcio perdedor, liderado por Benito Roggio e Hijos, contaba con antecedentes en el sector a través de su participación histórica en Aguas Cordobesas.
El regreso del servicio al sector privado
AySA, encargada de brindar los servicios de agua potable y saneamiento en la Ciudad de Buenos Aires y gran parte de los municipios del conurbano bonaerense, había regresado a manos del Estado en 2006 tras la salida de Aguas Argentinas.
Dos décadas más tarde, el proceso actual marca un nuevo cambio de rumbo hacia la administración privada del servicio sanitario más grande del país.
