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La crisis institucional en el Partido Justicialista (PJ) de Neuquén sumó un nuevo y decisivo capítulo tras confirmarse la baja formal de 44 afiliados que compitieron bajo otros sellos electorales en los comicios provinciales.

La medida, que arrastraba una prolongada disputa judicial, dejó fuera de las filas partidarias a figuras clave alineadas con el esquema político del gobernador Rolando Figueroa, entre los que figuran el intendente de Vista Alegre y presidente del partido, José Asaad, junto a dos altos funcionarios del gabinete provincial.

La controversia se originó a raíz de la decisión adoptada en mayo del año pasado durante un Congreso Provincial del sector que respondía a la anterior conducción.

En aquel cónclave se resolvió penalizar a quienes integraron listas colectoras o alternativas sin el aval partidario, respaldando en su lugar la candidatura a gobernador de Ramón Rioseco dentro de la alianza Frente de Todos Neuquino.

Si bien la medida fue judicializada inicialmente y frenada en primera instancia, la Cámara Nacional Electoral dictó un fallo ratificando que las decisiones adoptadas en el seno de los partidos políticos forman parte de su ámbito de reserva institucional.

Tras un revés administrativo impulsado por la nueva conducción que lideraba el propio Asaad, la Cámara dio por zanjado el litigio y ordenó la efectivización de las bajas, las cuales se formalizaron formalmente a comienzos de octubre.

Impacto institucional, funcionarios alcanzados y acefalía en la conducción

El listado de desafiliados golpea de lleno al núcleo de funcionarios que integran la estructura gubernamental provincial. Entre los expulsados se encuentran el subsecretario de Producción, Marcelo Zúñiga —quien fuera candidato a diputado por el Frente Grande—, y la secretaria de Vivienda, Ana Servidio, postulante en su momento por el espacio Avanzar, ambas fuerzas aliadas al oficialismo provincial.

Asimismo, la medida alcanza a la presidenta del Concejo Deliberante de Vista Alegre, Sandra Hernández. En el caso particular de José Asaad, su expulsión definitiva se produce en paralelo a la suspensión preventiva que ya pesaba sobre su figura en el Consejo Provincial a raíz de una denuncia judicial por violencia de género presentada por su expareja.

Ante este escenario de acefalía parcial, la conducción quedó transitoriamente bajo la responsabilidad del vicepresidente segundo, Lucas Riquelme.

Las autoridades partidarias evalúan por estos días los mecanismos reglamentarios para resolver el corrimiento institucional en medio de un complejo panorama interno, marcado por la coexistencia de estrategias electorales divididas y la urgencia de reordenar el espacio de cara a los próximos turnos electorales.