
El cuerpo fue hallado enterrado en un predio de la exruta Pescadores, en San Luis, por vecinos a los que alertó la acción de un perro y el olor en la zona. La víctima presentaba signos de violencia y su fallecimiento dataría de un mes y medio. Aunque aún se aguardan los resultados de ADN para certificar su identidad, la Fiscalía ya identificó a sospechosos.
Un estremecedor femicidio conmovió a la capital puntana tras el descubrimiento del cadáver desmembrado de una mujer de aproximadamente 40 años, sepultado en un descampado ubicado al final del barrio República, en inmediaciones de la avenida Circunvalación y la exruta Pescadores.
El hallazgo se produjo pasadas las 15 horas de este martes, a partir de la llamada de residentes de la zona a la línea 911. La fiscal de Instrucción Penal en contexto de Género, María Bringas, junto a la fiscal adjunta Marisol Boschi, confirmaron en conferencia de prensa que la intervención ciudadana fue decisiva: un perro que cavaba en el terreno dejó al descubierto parte de las extremidades, lo que sumado a la emanación de olores derivó en el aviso policial.
En el sitio trabajaron efectivos de la División Homicidios, Policía Científica, el Ministerio Público Fiscal y Bomberos, quienes efectuaron tareas de excavación en un foso de aproximadamente 1,50 metros por un metro. Allí se constató que la víctima había sido brutalmente golpeada en la cara y el tórax, degollada y posteriormente descuartizada; parte de sus restos permanecían dentro de una bolsa contigua al foso. Los peritajes preliminares descartaron ataques de índole sexual.
El testimonio de los vecinos y la pista del entorno
Según testimonios recabados entre los habitantes del sector, la víctima no era vista desde hacía entre 45 y 60 días. Al ser consultada sobre su paradero, la persona que convivía con ella solía responder a los vecinos que la mujer había viajado hacia la provincia de Mendoza a bordo de un vehículo contratado por aplicación.
Quienes habitaban cerca recordaron que, si bien la pareja mantenía escaso trato social —limitado a pedir agua o cargar la batería del celular—, resultaba habitual escuchar discusiones violentas e insultos provenientes del rancho improvisado en el que pernoctaban, construcción que habría dificultado la detección del entierro.
Avances en la causa y pericias de identidad
Debido al avanzado estado de descomposición que presentan los restos debido a la data de muerte estimada, los investigadores no pudieron certificar inmediatamente la filiación de la mujer.
La fiscal María Bringas explicó que se iniciaron cotejos genéticos de ADN para lograr la identificación oficial, proceso para el cual ya se logró contactar a familiares de la potencial víctima. Si bien hasta el momento no hay personas privadas de la libertad, el Ministerio Público Fiscal ratificó que existen sospechosos bajo la lupa de la justicia.
