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Un relevamiento de Zentrix Consultora reflejó el deterioro del poder adquisitivo a nivel nacional. Seis de cada diez jóvenes debieron endeudarse en los últimos seis meses, principalmente para cubrir la compra de alimentos y el pago de servicios básicos.

BUENOS AIRES. El acortamiento del ciclo mensual de los salarios y el uso del crédito para subsistir marcan el pulso de la economía de los hogares argentinos. De acuerdo con el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, dos de cada tres personas en el país agotan sus recursos económicos antes del día 20 de cada mes, una problemática que se agudiza fuertemente entre la población menor de 40 años y los estratos de menores ingresos.

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Jóvenes y sectores vulnerables, los más castigados
El informe, elaborado sobre la base de 1.438 encuestas a nivel nacional, reveló que en el segmento de menores de 40 años el 72% se queda sin liquidez antes de la tercera semana del mes, mientras que apenas un 3% logra capacidad de ahorro. En este grupo etario, el 60,9% debió contraer deudas en el último semestre para cubrir el desfasaje financiero.

La brecha se profundiza en la clase baja: el 83,3% no llega al día 20 con dinero disponible y un 59,6% agota sus fondos durante la primera quincena. En esta franja socioeconómica, el margen de ahorro resulta prácticamente nulo (0,9%).

Por su parte, la clase media registra un 51,4% de encuestados que agotan sus ingresos de forma prematura y un 47,1% que acudió al endeudamiento. Este sector lidera la toma de crédito destinada específicamente al pago de tarifas y servicios públicos (29%).

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Endeudarse para comer: el destino del crédito
Uno de los datos más críticos de la medición señala que el 56,2% de la población general contrajo algún tipo de pasivo en los últimos seis meses:

Gastos esenciales: El 55,1% de los endeudados destinó los fondos a compras de primera necesidad, como alimentos y salud.

Servicios públicos: El 21,3% utilizó el financiamiento para abonar facturas y tarifas.

Bienes durables: Solo el 11,8% tomó crédito para la adquisición de bienes de mayor valor o equipamiento.

Esta dinámica genera un círculo perjudicial en el que las familias comprometen los ingresos del mes siguiente para cancelar los pasivos asumidos para comer en el período anterior.

Percepción salarial y reclamo de regulación estatal
El impacto en el bolsillo se refleja en las expectativas: el 81,8% de los consultados percibe que su remuneración pierde de manera constante contra la inflación, un indicador que se mantiene en niveles críticos superiores al 81% desde principios de año. A su vez, el 61,5% califica de manera negativa la coyuntura económica del país.

Ante este panorama, un 67% de los encuestados se manifestó a favor de la intervención del Estado para abordar el problema del endeudamiento familiar. Sin embargo, lejos de requerir condonaciones masivas —opción respaldada por solo el 7,5%—, el 61,3% de los partidarios de la intervención estatal solicita un marco regulatorio más estricto sobre las condiciones de concesión y las tasas de los créditos.