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La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) denegó de forma oficial la habilitación del defensor central Marcos Rojo para disputar la Copa Libertadores con la camiseta de Estudiantes de La Plata. El presidente de la entidad, Claudio Tapia, desestimó la gestión personal que el propio futbolista intentó realizar en las últimas horas para destrabar el conflicto burocrático.


El rechazo del cupo extraordinario y el conflicto reglamentario

El club platense pretendía incorporar al zaguero utilizando un cupo extraordinario por la lesión del mediocampista uruguayo Gabriel Neves, quien sufrió una fractura de muñeca en el encuentro ante Rosario Central. Sin embargo, la AFA rechazó la solicitud al argumentar que el periodo de recuperación requerido es inferior a los cuatro meses de inactividad médica documentada que exige el reglamento para autorizar un reemplazo en la lista oficial.

En paralelo, el sistema informático COMET impidió la carga del nuevo vínculo contractual debido a que la transferencia no contó con la autorización previa de los directivos de la casa matriz. Ante este escenario, el panorama para inscribir al jugador en el ámbito local también presenta serias complicaciones legales, ya que Estudiantes jamás presentó formalmente los informes médicos de Neves ante la AFA.
La salida conflictiva de Racing y el impacto en La Plata

Tras ser notificado de la negativa institucional, Marcos Rojo abandonó de inmediato la práctica en el predio de City Bell. El experimentado defensor de 36 años había acordado con la comisión directiva de Racing un resarcimiento económico de 500.000 dólares más bonos por objetivos, además de renunciar al cobro de una importante deuda por productividad para destrabar su salida.

Su retorno a la Academia quedó descartado debido al fuerte conflicto generado por sus ausencias injustificadas a tres entrenamientos consecutivos para forzar su traspaso, aunque su entorno asegura que ya firmó la rescisión de su contrato. Por su parte, el presidente pincharrrata, Juan Sebastián Verón, evaluaba alternativas defensivas ante las bajas por suspensión de Leandro González Pirez y Tomás Palacios, una urgencia que finalmente no podrá resolver con la incorporación del exdefensor de la Selección.