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A casi tres semanas de haber sufrido una lesión muscular que lo alejó de las canchas, Thiago Almada transita horas decisivas en River Plate. El mediocampista ofensivo completó este jueves una parte de la práctica a la par del plantel y este viernes afrontará el examen final que dictaminará si reaparece este sábado en el estadio Monumental.


Una recuperación a contrarreloj

El volante ofensivo dejó atrás los trabajos diferenciados tras el desgarro en el cuádriceps derecho sufrido el mes pasado frente a Huracán. Durante la práctica matutina, el exjugador de Vélez mostró buenas sensaciones físicas y se lo vio integrado en los ejercicios con pelota, lo que encendió la ilusión del cuerpo técnico de contar con él para el compromiso ante Estudiantes de Río Cuarto.

Sin embargo, desde el cuerpo médico y técnico mantienen la prudencia: Almada aún no recibió el alta definitiva. El ensayo de este viernes será la prueba de fuego definitiva para medir la exigencia de la zona afectada y comprobar si está en condiciones de sumar minutos sin correr riesgos innecesarios.
Cuidar el físico de una pieza clave

La prioridad absoluta en el club de Núñez es evitar cualquier tipo de recaída. Si bien la jerarquía del mediocampista —quien se ganó la titularidad y la idolatría de los hinchas desde su llegada— es indispensable para el circuito de juego del equipo, el cuerpo técnico prioriza la salud del futbolista por sobre la urgencia del próximo partido.

Un apuro en su reintegro podría marginarlo de las canchas durante un período prolongado, un escenario crítico si se tiene en cuenta la agenda cargada que se avecina y el inminente Superclásico ante Boca en el horizonte. La decisión final se conocerá en las próximas horas tras la última evaluación en el predio.