
El célebre músico, autor de himnos fundamentales como "Mi viejo", "Soy pan, soy paz, soy más" y "Para el pueblo lo que es del pueblo", murió este miércoles en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Su infancia patagónica transcurrió en la ciudad rionegrina de Allen.
La música popular latinoamericana despide a una de sus voces más entrañables y comprometidas. Este miércoles 7 de octubre falleció a los 81 años Piero De Benedictis, conocido artísticamente como Piero.
El célebre cantautor se encontraba internado desde hacía unos días en el Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires.
Si bien no se difundieron partes médicos con detalles específicos sobre el trágico desenlace, el artista venía atravesando distintos inconvenientes de salud en el último tiempo, arrastrando además el antecedente de una infección respiratoria grave que lo había llevado a una prolongada internación en 2023.
De Italia a la Patagonia: sus años en Allen
Nacido en Italia el 19 de abril de 1945, Piero llegó a la Argentina junto a su familia cuando era muy pequeño. Tras una primera etapa radicados en la localidad bonaerense de Banfield, la familia se trasladó a la Patagonia en julio de 1951, instalándose en la ciudad rionegrina de Allen.
Fue en tierras al sinuosos bardas y chacras del Alto Valle donde cursó sus estudios primarios y dio sus primeros pasos vitales antes de continuar su camino hacia la juventud y el seminario, un arraigo patagónico que siempre formó parte de su ADN y de su sensibilidad artística.
Un legado atravesado por la emoción, la lucha y la identidad popular
Piero construyó una trayectoria artística de más de medio siglo que supo combinar de manera única la balada social, la poesía profunda y la canción de protesta. Su figura trascendió generaciones y fronteras gracias a himnos imborrables que marcaron a la cultura hispanoamericana:
"Mi viejo": Lanzada a finales de los años 60, esta conmovedora obra dedicada a la figura paterna se convirtió en un éxito rotundo y en un clásico absoluto de la música popular. "Para el pueblo lo que es del pueblo": Una de sus composiciones más emblemáticas, convertida en bandera indiscutida de la lucha social, la justicia y la dignidad de los trabajadores.
"Soy pan, soy paz, soy más" y "Que se vayan ellos": Verdaderos estandartes con los que alzó la voz por la libertad y los derechos humanos, especialmente durante los oscuros años de las dictaduras militares en el Cono Sur.
Debido al fuerte compromiso social de sus letras y su postura política, Piero sufrió la censura y debió exiliarse en España a fines de los años 70. Con el retorno de la democracia en 1983, regresó a la Argentina para reencontrarse con su público en recitales multitudinarios que revalidaron una vigencia intacta.
Despedida en el mundo de la cultura
Además de su legado musical, el artista fue reconocido internacionalmente por sus iniciativas solidarias y pacifistas, particularmente en Colombia y otros países de la región.
En el plano familiar, era padre de Juan y de los recordados Mariano, Fiorella y Giuliano, además de abuelo de Ámbar. La partida de Piero provocó un profundo dolor en el ámbito cultural argentino y patagónico.
Referentes de la música, la política y miles de seguidores se manifestaron en las últimas horas para despedir a un creador inoxidable que musicalizó los afectos, la memoria colectiva y las luchas de varias generaciones.
