El exjefe de Operaciones Especiales de la AFI, Alan Ruiz, aseguró que "no tenía trato directo" con la segunda del organismo, Silvia Majdalani. Además declaró que los operativos de “vigilancia” sobre lugares que frecuentaba la entonces senadora Fernández de Kirchner se dispusieron a partir de supuestas amenazas de un grupo “violento".

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El procesado espía Alan Ruiz, ex jefe de Operaciones Especiales de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), amplió su declaración indagatoria en la causa en la que se investigan supuestas maniobras de espionaje ilegal sobre el Instituto Patria y sobre la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2018 y, por escrito, buscó desvincular de los hechos investigados a la ex subdirectora de ese organismo, Silvia Majdalani.

“Si bien la conocí personalmente y participé de reuniones en donde estaba ella, siempre lo hice a instancias de Martín Coste y en su presencia, quien decidía llevarme y hacerme participar por algún tema que él trabajaba o era de mi incumbencia”, sostuvo el ex espía quien buscó, además, deslindar responsabilidades en el ex jefe de Contrainteligencia, que el viernes próximo prestará declaración indagatoria en la causa.

En el escrito que presentó Ruiz ante el juzgado federal 2 de Lomas de Zamora, sostuvo además que “no tenía trato directo con la subdirectora, sin perjuicio de que en razón de que era nuevo y como para consolidar” su autoridad sobre sus compañeros y sus dependientes algunas veces les decía que “tenía trato directo y frecuente con ella”.

En su anterior declaración indagatoria en el marco de este expediente había dicho, sin embargo, que muchas veces las personas que trabajaban con él veían su “teléfono cuando sonaban llamadas y mensajes entrantes, de diferentes directivos, entre ellos, la subdirectora”.
En su presentación de los últimos días agregó, además, que recordaba que los operativos de “vigilancia” sobre lugares que frecuentaba la entonces senadora Fernández de Kirchner se dispusieron a partir de las supuestas amenazas de un grupo “violento y activo llamado I.T.S (Individualistas tendiendo a lo salvaje) que tenía fuertes vinculaciones en Chile y cuya modalidad justamente era atentar con explosivos a personas públicas”.

Esa agrupación fue a la que refirió precisamente ayer la ex señora 8, Majdalani, cuando en su declaración indagatoria negó haber ordenado maniobras de espionaje ilegal y sostuvo que las actividades de vigilancia que se realizaron fueron con autorización judicial y ante supuestas amenazas de atentados.

Sobre las tareas de vigilancia realizadas sobre el Instituto Patria en agosto de 2018, Ruiz sostuvo que las hizo bajo responsabilidad de Coste, quien en su declaración ante la comisión bicameral de seguimiento de organismos de inteligencia sostuvo que se había enterado por televisión y que el operativo había sido dispuesto durante sus vacaciones.
En ese sentido, Ruiz buscó conectar a Coste con esos hechos al decir que si bien es cierto que se había ido de vacaciones quedó conectado, “habida cuentas de sus responsabilidades”, y que la orden que dejó fue la de que cada uno siguiera trabajando en lo que estaba haciendo.

“Coste sabía perfectamente cuales eran mis tareas pues obviamente siempre se las reportaba”, sostuvo Ruiz, y agregó que bajo su orden consignó “una vigilancia pasiva en los lugares que frecuentaba la doctora Cristina Fernández de Kirchner en orden a determinar la veracidad o seriedad de la alerta y, en su caso, avisar a los superiores para que ellos a su vez hagan la denuncia o avisen a quien corresponda”.

También señaló que los lugares frecuentados por la ex presidenta no eran los únicos eventuales blancos de ataques en el marco de la cumbre del G20 que se desarrolló en Buenos Aires sino que también podían serlo el entonces mandatario Mauricio Macri, la entonces gobernadora Maria Eugenia Vidal y otros tres dirigentes políticos.

“Unos minutos después de que salieran las imágenes por los medios y se armara semejante escándalo, Martín Coste, quien estaba informado sobre esta tarea específica y había regresado de sus vacaciones hace unos días, me pidió que le haga un informe escrito sobre el tema, que lo pedía urgente la subdirectora”, sostuvo Ruiz.

Además afirmó que “todo se enmarcaba en actividades que tenía asignadas, ya que si no hubiese sido así Martín Coste hubiese cuestionado mi accionar (no lo hizo porque él lo ordenó) o me hubiese sumariado”.

Coste, que ampliará su indagatoria el viernes, ya se presentó ante la justicia federal de Lomas de Zamora y pidió que se agregara a su declaración lo que el mismo dijo ante legisladores del oficialismo y la oposición en relación a que Ruiz “dependía de la señora Majdalani” y a que las cosas que ocurrían en la AFI eran difíciles de denunciar en “una estructura política partidaria en más de un 70 por ciento de la Agencia”.