La Cámara Federal porteña rechazó el pedido de la defensa del represor y ex prefecto, al señalar que el riesgo de fuga permanece vigente y que la posibilidad de contraer coronavirus no constituye un elemento suficiente.

La Cámara Federal porteña rechazó hoy el pedido de excarcelación formulado por la defensa del represor y ex prefecto extraditado desde Brasil Gonzalo "Chispa" Sánchez, quien debe responder ante la justicia argentina que lo acusa de haber participado de los grupos de tareas de la ESMA durante la dictadura cívico militar y de ser uno de los secuestradores del periodista Rodolfo Walsh.

El tribunal de apelaciones confirmó el fallo con el que el juez federal Rodolfo Canicoba Corral le había denegado la excarcelación tras señalar que el riesgo de fuga del represor permanece vigente y que la sola invocación la posibilidad de contraer coronavirus no constituye un elemento suficiente para disponer su salida de prisión, según consta en el fallo al que accedió Télam.

Los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia recordaron en su resolución que Sánchez se le imputa la “presunta participación en la comisión de ilícitos categorizados como de lesa humanidad, al tratarse de la desaparición forzada de aproximadamente trescientas personas” y que estuvo prófugo desde diciembre de 2005 hasta mediados de este mes cuando fue capturado en Brasil y extraditado a la Argentina.

Los magistrados destacaron que los delitos que se le endilgan al imputado revisten la condición de delitos permanentes dado que “la ausencia de cualquier referencia acerca de su destino final” de las personas desaparecidas “permite afirmar que existe una renovación de la voluntad de mantenimiento del estado antijurídico creado por el/los autores”.

“Debe también apreciarse que Sánchez no cuenta con otros lazos y/o labores en nuestro país, vínculos todos ellos que sí ha forjado en Brasil donde residió durante varios años e incluso solicitó asilo atendiendo a que su padre era de dicha nacionalidad al igual que su propio hijo”, detallaron los jueces.

“Se verifica claramente la existencia de riesgo procesal”, afirmaron los magistrados al señalar que “la denegatoria dispuesta por el Sr. Juez de grado, en consonancia con lo dictaminado por la parte acusadora no se ha basado únicamente en el pronóstico de pena que le pudiera corresponder a Sánchez en caso de ser condenado, sino en los riesgos procesales que fueran evaluados”.

En relación al pedido de ser excarcelado ante el riesgo de contraer Covid-19, los jueces señalaron que tal circunstancia “no constituye un aspecto con entidad tal para modificar las conclusiones precedentes” y que, además, el juez de primera instancia “ha resaltado, al respecto, los recaudos de prevención al contagio -en general- adoptados por el Servicio Penitenciario Federal”.

El represor Sánchez arribó el 14 de mayo al aeropuerto internacional de Ezeiza en un avión de la Policía Federal Argentina que lo trasladó desde la ciudad de Foz de Iguazú, en Misiones, donde culminó el operativo de extradición.

El represor, de 69 años, está a disposición del juez Canicoba Corral, quien subroga el juzgado federal 12 en el que está radicada la megacausa ESMA, y deberá responder por 900 hechos, según indicaron fuentes judiciales.

Ex miembro del Grupo de tareas 3.3.2 de la ESMA, el ex prefecto "Chispa" Sánchez está acusado de crímenes de lesa humanidad y de haber participado en el operativo que el 25 de marzo de 1977 secuestró en el barrio San Cristóbal, en la Ciudad de Buenos Aires, al periodista y autor de clásicos como "Operación Masacre", Rodolfo Walsh.

Sánchez había sido detenido en 2013 en la ciudad de Angra dos Reis, también en el litoral sur de Río de Janeiro, para extradición, pero en 2016 obtuvo la prisión domicilaria, de la que se escapó.

El represor se había radicado en Brasil para trabajar en la industria naval en el litoral de Río de Janeiro, pero un nuevo pedido de captura llegó en 2019 y el Supremo Tribunal Federal autorizó la extradición hacia Argentina.