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La fiscal del caso Rocío Rivero pidió que se deje sin efecto la prisión domiciliaria y se imponga prisión preventiva a un hombre que fue imputado por desobediencias a órdenes judiciales, amenazas y coacción en un contexto de violencia de género en Rincón de los Sauces.

Durante la audiencia efectuada el sábado pasado, la representante del Ministerio Público Fiscal planteó que el acusado se contactó por teléfono con la víctima, algo que tenía prohibido hacer.

Sobre este escenario, la fiscal del caso planteó que debía dejarse sin efecto la prisión domiciliaria que se había acordado previamente con la defensa del acusado, y reemplazarla por prisión preventiva hasta el próximo 27 de abril, fecha prevista para la finalización de la investigación. El requerimiento fue avalado por el juez de garantías que intervino en la audiencia.

G. O estaba detenido con prisión domiciliaria tras haber sido imputado por los delitos de desobediencia de órdenes judiciales y daño en la ciudad de Rincón de los Sauces, en perjuicio de una mujer que es su expareja y una amiga de ella.

El pasado 22 de enero, se amplió la formulación de cargos inicial hacia J. G. O, y se le sumaron seis nuevos hechos a dos previos por los que había sido imputado. En aquella audiencia, la fiscal del caso indicó que el 16 de septiembre de 2020, alrededor de las 19, agredió física y verbalmente a su expareja cuando ella salió de su vivienda en la ciudad de Rincón de los Sauces. Lo hizo exhibiéndole un hacha. El delito que se le atribuyó fue amenazas agravadas por el uso de arma en calidad de autor.

El segundo hecho fue el 19 de octubre de 2020, entre las 18 y 22. El imputado incumplió con las medidas cautelares ordenadas por un juez, mediante las cuales tenía la prohibición de realizar actos de perturbación, intimidación o cualquier violencia mediante cualquier medio hacia la víctima. Lo que hizo fue mandarle un mensaje a través de Facebook y se le atribuyó el delito de desobediencia judicial en calidad de autor.

Otro hecho fue el 16 de noviembre de 2020. Una vez más incumplió la orden de un juez y fue hasta la casa de su expareja, y el día anterior la siguió en su auto mientras ella viajaba en taxi, lo que derivó en su detención ese día. Se le atribuyó desobediencia judicial en calidad de autor.

El cuarto hecho fue el 15 de diciembre, alrededor de las 9.50. La fiscal del caso indicó que a pesar de las medidas dispuestas y el arresto, el imputado nuevamente incumplió la orden judicial de abstenerse de realizar actos perturbadores, intimidantes y molestos hacia la víctima. La llamó por teléfono y la hostigó, motivo por el cual se le imputó desobediencia judicial en calidad de autor.

En tanto el 20 de septiembre de 2020 ingresó a una vivienda de un hombre conocido de su expareja, y huyó cuando el dueño de casa llegó, y luego le pidió disculpas por mensaje a través de Facebook. Se le imputó violación de domicilio en carácter de autor.

El hecho restante fue el 05 de octubre de 2020 a las 22:23. Fue a las inmediaciones de la casa donde se había metido en septiembre, y le envió un mensaje con tono amenazante al dueño de casa. En este hecho se le atribuyó amenazas simples en carácter de autor.

Durante la audiencia la fiscal del caso planteó que todas las calificaciones atribuidas en cada uno de los hechos, concursan de manera real en los términos del artículo 55 del Código Penal.

El juez de garantías avaló la formulación de cargos y dispuso un plazo de investigación de cuatro meses.

En forma previa, J. G. O había sido imputado por los delitos de desobediencia de una orden judicial y daño, en perjuicio de su expareja y una amiga de ella. Al acusarlo en diciembre pasado, la fiscal del caso pidió la detención con prisión preventiva, medida que se concedió por un plazo de un mes. Luego, se acordó la detención bajo modalidad domiciliaria en una ciudad alejada de Rincón de los Sauces, la cual quedó sin efecto el pasado sábado.