Se trata de Vista Alegre S.R.L., firma que emplea a unas 450 personas para la temporada y que invirtió en tecnología de punta para optimizar los procesos.

El ministro de Producción e Industria, Facundo López Raggi recorrió las instalaciones de la empresa Vista Alegre S.R.L. junto a uno de los propietarios, Carlos Enriquez, su hijo Tomás, y el intendente de la localidad, Daniel Ridao. Este año la empresa incorporó e instaló una nueva máquina clasificadora de cerezas. Es un equipo de origen italiano con tecnología de clasificación Cherry Visión 3.0, que constituye el último avance en tecnología de clasificación de cerezas en el mundo.

El equipo cuenta con 12 vías de proceso y 30 salidas de pesaje y embalado. Estas características permiten desarrollar una capacidad de procesamiento de 8 mil kilogramos por hora, lo cual constituye un aumento de casi el 200 por ciento respecto del equipo con el que contaban anteriormente, además del salto cuantioso en la calidad de selección óptica (permite separar frutos por tamaño, color y defectos).

Desde Centro PyME-ADENEU, dependiente del ministerio de Producción e Industria, se asesoró a la empresa y se la vinculó con una entidad bancaria y una Sociedad de Garantía Recíproca para financiar parte de la compra de la máquina clasificadora de cerezas.

Vista Alegre S.R.L. debió afrontar un rediseño y readecuación de las instalaciones de empaque para adaptarse a las dimensiones y funcionamiento del nuevo equipo. Finalmente, también fueron construidos un comedor, vestuarios y baños nuevos para acompañar la nueva dimensión de las instalaciones.

De esta manera, se espera que la planta de empaque permita procesar en condiciones óptimas los volúmenes incrementales de cereza que las plantaciones van exponiendo año a año, al acercarse a su plenitud productiva, con la más alta calidad. Esta temporada esperan una cosecha récord de 1200 toneladas.

Recorrida
Luego de recorrer las instalaciones, el ministro López Raggi expresó que “es distinto mirar los números de la exportación o las cosas desde afuera, a cuando venís y podés ver el gran trabajo que se hace y encontrar que se está cumpliendo con los protocolos que acordamos con las empresas”.

Destacó la inversión “de Carlos y su socio, que demuestra lo que es este emprendimiento, esta empresa integrada que está marcando un rumbo acá en la provincia de Neuquén. Claramente es una punta de lo que es la ampliación de la matriz productiva, tenemos tierra, agua y las condiciones necesarias, necesitamos inversión, y capacidad de gestión como lo han hecho ellos”, dijo.

Aseguró que se siente “orgulloso de que estén acá y de poder estar al lado, acompañando sus pasos. Tenemos desafíos grandes para consolidar el sector”, manifestó y enumeró mejoras que habrá que hacer en el aeropuerto, y “seguir consolidando la Cámara Argentina de Productores de Cereza Integrados (CAPCI), que la hemos impulsado desde los sectores público y privado desde Neuquén y hoy participan, también Río Negro, Chubut, Santa Cruz, y Mendoza. Son todas las empresas productoras de cerezas que están trabajando en conjunto, están trabajando para mejorar la competitividad y el posicionamiento del sector”, detalló.

Por su parte, el Intendente Ridao indicó que el establecimiento “es la columna vertebral de la localidad, y de la producción. Las cerezas han venido a aportar un oxígeno enorme a nuestro sector y también a la provincia. Para nosotros esto es vida, en todo momento tenemos que apoyarlo porque la gente necesita trabajo, la localidad desarrollo y tener una empresa tan importante que nos ayude, es fantástico”.

Carlos Enriquez, titular del establecimiento, contó que hace siete años decidieron hacer la inversión en cerezas. “Conozco la zona, me crie aquí, mi familia, mi padre, mi abuelo iniciaron esto y ahora yo lo continúo y también mi hijo Tomás. Los comienzos de mi familia estuvieron en Moño Azul y para nosotros es un orgullo poder continuar con esta pasión por la fruticultura, generando negocios nuevos, oportunidades de negocio, de trabajo, de dignidad para la gente”, expresó.

Señaló que “hay muchas mujeres que trabajan acá y para quienes esta tarea es un complemento. En las chacras mayoritariamente la cosecha la hacen los hombres, pero durante el año hay muchas mujeres que hacen trabajos culturales. En el empaque el 80 por ciento son mujeres, se arman muy lindos equipos de trabajo y de complementación”.

“Este es un producto que va a China, Asia, Estados Unidos, Europa, con protocolos muy exigentes, entonces tenemos que garantizar que todo lo que hacemos esté de acuerdo a esos protocolos. Es un desafío también para nosotros demostrar que desde acá, desde una localidad, desde Neuquén desde el país, se pueden hacer cosas maravillosas”, expresó.

La empresa, que comenzó hace 10 días con los primeros embarques aéreos y también hace envíos vía marítima con contenedores, calcula sacar alrededor de 50 toneladas de cerezas por día al mundo.

Tomás Enriquez, por su parte, expresó que “son trabajos exigentes, se manejan grandes volúmenes y es demandante porque trabajar con tanta gente implica organizarse, formar buenos equipos de trabajo, seguir creciendo e invirtiendo”. Explicó que el período de trabajo es de 30 a 45 días y se exige mucha gente para sacar la fruta de la planta y procesarla. Hoy estamos trabajando con unas 350 personas en chacra y 100 en el empaque. Eso requiere articular de forma continua, para garantizar la calidad y el tratamiento con delicadeza que te exige la fruta”.