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Historias de superación que demuestran que se puede realizar lo que se desea a pesar de todo.

La Regata del Río Negro, cuya 45° edición acaba de finalizar, está repleta de historias que emocionan. Una travesía que cada año atrapa con la conmovedora entrega de sus protagonistas que nada más llegar se abrazan y festejan como un triunfo al margen de la ubicación final. Un premio extra para tanto esfuerzo, que se multiplica cuando quienes asumen el desafío son deportistas con discapacidad a los que alguna vez el destino, un accidente fatal les transformó la vida y tuvieron que reinventarse.

En esta oportunidad, Neuquén presentó una delegación de 34 palistas y dos de ellos, Mariano Turner – amputado de su pierna derecha- y Daniel Sáez – ciego por un accidente automovilístico- se animaron otra vez a desafiar al río. Y llegaron.

Mariano Turner, del club Ceppron, perdió uno de sus miembros inferiores a los 10 años mientras estaba jugando al fútbol y al ir a buscar una pelota no advirtió el paso de un tren que lo atropelló. Las secuelas del impacto derivaron en la amputación. No obstante, lejos de deprimirse encontró en el deporte un espacio para vincularse. Fue durante su adolescencia un promisorio nadador y a medida que se volcó a los estudios fue dejando la actividad competitiva pero no el deporte.

Su vínculo con el canotaje es desde hace dos años cuando decidió probar y se acercó al club Ceppron. Allí encontró un buen compañero: Maximiliano Chierasco, con quien incluso participó en un Campeonato Argentino. El paso siguiente aprovechando la experiencia de su co-equiper debutó en la Regata (fueron 4°) y este año volvieron a juntarse para tomar parte de esta nueva edición quedando finalmente en la segunda posición en la categoría Travesía C detrás de la dupla Pierino Porrino (Ceppron)-Fernando Allende (Asociación Italiana).

Turner, quien es odontólogo de profesión, siempre estuvo vinculado al agua porque además de natación donde también participó de primeros Juegos ParaAraucanía 2019 con la Selección de Neuquén, en algún momento también jugó al waterpolo. «Ganamos la séptima etapa (San Javier- Viedma) de la Regata, pero no nos alcanzó para posicionarnos en primer lugar de la general. De todas maneras, nos vamos felices con mi compañero Maximiliano «Tato» Chierasco, porque la disfrutamos y pusimos todo», explicó y agradeció al club y al ministerio de Deportes por el apoyo.

En la misma división también estuvo Daniel Sáez del club El Biguá, acompañado por Jorge Solana. Ambos cumplieron con el objetivo de llegar al quedar en la penúltima posición, pero felices de poder arribar otra vez a Viedma.

Sáez, acostumbrado a los desafíos extremos ya que es habitué de maratones y carreras de mountain bike, decidió lanzarse al agua hace un par de ediciones y desde entonces se anota en cada prueba. “Mi objetivo fue siempre llegar a destino, el tema del tiempo es algo adicional, para mí es un desafío personal”, destacó.

El palista ejemplo de superación personal animó a otros deportistas que sufran alguna discapacidad a probar con la actividad física. “Solo es cuestión de ponerse un objetivo y entrenar para conseguirlo”, aconsejó. Agregó que “yo perdí la visión a los 22 años tras sufrir un accidente automovilístico y tuve una etapa donde estuve muy sedentario por varios años, porque cuesta encontrar personas que nos acompañen, pero de a poco uno se encuentra con gente a la que le gusta el deporte”.

Además, afirmó que “esta es mi tercera regata y llegar a destino es una felicidad enorme ya que hace unos años esto era impensado para mí”.

Esta edición de la Regata reunió a un centenar de botes y la victoria en la categoría principal fue para la dupla integrada por Damián Pinta de la Escuela Municipal de Carmen de Patagones y Facundo Lucero del club Náutico La Ribera, que dominaron cinco de las siete etapas de la travesía que unió la Isla Jordán de Cipolletti y la Capital de Viedma.

Neuquén logró triunfos en la categoría Travesías y tuvo buena perfomance en los K2 y K1 Seniors. La categoría Travesía C fue copada por los neuquinos ya que detrás de Pierino Porrino (Ceppron)-Fernando Allende (Asociación Italiana) llegaron los ya citados Maximiliano Chierasco y Mariano Turner del club Ceppron y completó el podio -también del club Independiente la dupla Raúl Vidal-José Cortés. De la misma institución, pero en la categoría K2 Seniors, tuvieron un gran desempeño en la etapa final entre San Javier y Viedma, Nicolás Salvo y Germán Rickemberg, quienes arribaron en el quinto puesto en la clasificación general.

Cabe destacar el muy buen debut de Independiente que contó con un asesor de lujo, el múltiple campeón de la Regata (6) Juan de la Cruz Labrín el primer deportista olímpico neuquino en canotaje en Barcelona ’92, acompañado por Darío Laredo. Destacado fue también lo de Nelson Vega de Plottier con Roberto Bustos, quienes por segundo año consecutivo festejaron en la tradicional maratón acuática.

En los botes individuales, la victoria la llevaron Juan Pablo Salcedo – en varones- relegando al neuquino Agustín Jadull de Ceppron, quien hasta el último parcial venía liderando la competencia. Si bien ganó el último parcial, no le alcanzó para ganar pero sí para quedar en el podio en el tercer lugar.