Uno de los aspectos principales de la modificación de la Ordenanza de Asociaciones Vecinales es el cerrojo a las fiestas que los fines de semana atormentan a quienes viven cerca de las sedes comunitarias. En concreto están en la mira los festejos que se extienden hasta la madrugada y que han provocado airados reclamos. “La municipalidad no tiene las sedes vecinales para eso”, señaló Cristian Perotti, presidente del CD de Cutral Co.

Perotti aclaró sobre el tema que con el nuevo texto de la norma “se establece un mecanismo de requerimiento de autorización a la municipalidad, porque lo que se está tratando de evitar son estas fiestas que generan tantos conflictos, cobran entradas y terminan utilizando instalaciones públicas para hacer actividades privadas, con el alto grado de riesgo que esta actividad implica”.

Luego subrayó que “El objetivo de las sedes vecinales es que se use para cualquier actividad que sea al beneficio del barrio y es lo que se está tratando de orientar. Que de alguna forma se ha ido perdiendo, se ha desvirtuado y ha ido haciendo que se alquilen las sedes barriales para hacer actividades que no están contempladas dentro del objetivo para el cual fueron creadas”.

Asimismo, detalló que “La autorización lo tramitaran por intermedio de la oficina de asociaciones vecinales, de allí se lo remitirán a comercio, se verificara cuál es el objeto. El tema es muy sencillo, es evitar las fiestas privadas, que se consumen alcohol y que la municipalidad no tiene las sedes vecinales para eso. Corren riesgo la salud de las personas que son parte de las fiestas, la salud de terceros, corren riesgos los vecinos, molestan a los vecinos, destruyen la sede vecinal que después la tiene que reparar la misma municipalidad”.

Las fiestas nocturnas son las que están en el centro del conflicto. La cesión de las sedes de manera gratuita para cumpleaños quedó en el pasado y comenzó a cobrarse para los gastos de limpieza luego se establecieron tarifas que, en algunos casos, se transformaron en una forma de financiación. En medio quedaron los vecinos que tienen sus casas en los alrededores que deben soportar estoicamente durante viernes, sábado y domingo los festejos y que en muchos casos han derivado en serios conflictos.