El entrenador de River respondió a la chicana del ídolo de Boca, quien tiene "tiempo para comer asados y hablar", mientras él debe "preparar partidos" para competir hace cinco años y medio.

"No comparto ni lo de genio, ni lo que no hemos competido. Competimos pero nos tocó perder. En cuanto a las distancias y diferencias entre los grandes equipos de Europa y Sudamérica, ahí no necesitás ser ningún genio para saber que hay una diferencia muy importante, pero en un partido tenés la chance de competir, como nos tocó a nosotros perder contra un muy buen Barcelona, no el mejor", explicó en conferencia de prensa.

Y, enseguida, cruzó a Riquelme: "Román tiene tiempo para comer asados, mirar fútbol, hablar y analizar, y yo tengo que pensar en los partidos que tenemos por delante. Analizar un comentario de Riquelme si competimos o no hace un año, yo creo que venimos compitiendo hace bastante y se viene sosteniendo, y eso es para destacar".

En la víspera, Riquelme afirmó que Marcelo Gallardo "es un genio porque durante cinco años armó diez equipos", aunque sostuvo que el entrenador de River "no ganó todo porque cuando fue al Mundial de Clubes no compitió y nosotros le ganamos al Real Madrid" en la final de la Copa Intercontinental.

Esta semana, los rumores sobre el futuro de Gallardo volvieron a alimentarse enfocados hacia el Barcelona o el Bayern Munich de Alemania, pese a que tiene contrato en el club hasta diciembre de 2021.

"No me puedo hacer eco de rumores. No he escuchado a nadie y tampoco creo que ninguna parte se presentaría como para hacer alguna gestión o iniciativa conociendo que nosotros estamos en una instancia de muchísima importancia para nuestra institución, jugando partidos definitorios. No existe nada que me desenfoque de los objetivos que tenemos por delante", disparó Gallardo en su primera respuesta.

"No me puedo dejar llevar por todo eso. Nunca lo he hecho y tampoco lo voy a hacer en este momento. No tengo nada para decir con respecto a los rumores. Y no he escuchado a ninguna persona que ha venido a sugerirme un encuentro o una posibilidad de análisis sobre mi futuro, no es el momento", recalcó.

Y agregó: "Hay mucha ansiedad sobre mi futuro, pero yo estoy pensando en los partidos que vienen de Superliga, Copa Argentina y Copa Libertadores, que son mis objetivos más urgentes. Yo no me adelanto y no quiero hacer futurología".

En cuanto al tema de la sede, el Muñeco opinó:“Es muy nuevo esto del cambio de sede, del formato en la final única y no sé si estamos preparados culturalmente para asimilar naturalmente este cambio y tomarlo como tal. Hay un proceso que hay que vivir y a nosotros nos toca de cerca porque volvemos a estar en una final”.

También se refirió a los hinchas, destacando que “es el que más sufre y las distancias son largas. Y el hincha de River lo padece porque vive hace rato este tipo de finales, lo tuvimos el año pasado con lo que eso conllevó para todos y ahora es una doble desilusión con otra final y no poder estar”.

El DT agregó que “era razonable que no se juegue en Chile por fuerza mayor, por lo que se vive ahí, y había que revisar. No era fácil tomar la decisión de la Conmebol y lamento lo que sufren los hinchas. Habrá que asimilar estos cambios y nosotros prepararnos para jugar la final tal como sabíamos”.

Gallardo también confirmó el equipo que se medirá el domingo con Rosario Central, asegurando que ingresará Enzo Pérez por Leonardo Ponzio, por lo tanto los 11 serán: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Cuarta, Javier Pinola y Milton Casco; Nicolás de la Cruz, Pérez, Exequiel Palacios e Ignacio Fernández; Rafael Borré y Matías Suárez.

Por otro lado, ante la consulta sobre los elogios que recibe el equipo, comentó: “A nosotros no nos puede desestabilizar nada, ni el elogio ni la crítica. Este tipo de cosas las manejamos hace mucho y no noto que nadie se haya relajado por los elogios. Eso es lo bueno de este equipo, que se sostiene y quiere competir siempre”.

En este tema también consideró: “Ganar trae relajo y ahí está el punto clave: poder ser exigentes con nosotros mismos para sostenernos, nadie quiere abandonar el deseo de ir por la victoria, de bajarte de este tren de competir para ganar y prepararte para ganar trae secuelas y desgaste”.

Finalmente, habló de su etapa de jugador y ahora de entrenador: “Disfruto más esta etapa como técnico porque no sufro físicamente. Jugar es lo más lindo que hay pero yo sufrí más de lo que debía y gracias a eso tengo una fortaleza interna mayor, desde ese lugar no sufro”.