El francés no arrancó de la mejor manera su carrera de entrenador pero no se tira atrás y asegura que tras su salida del club del principado recibió cinco ofertas que no lo convencieron.

Tras una carrera por de más exitosa y una muy buena experiencia como ayudante de campo de Roberto Martínez en la Selección de Bélgica, el inicio de la trayectoria como entrenador de Thierry Henry no fue el esperado en el Móncao de Francia, donde llegó con el equipo en la 18° posición y luego de tres meses con 11 derrotas, 5 empates y 4 victorias, terminó despedido.

"Llamame loco, pero amo el fútbol y creo que puedo ser un técnico exitoso", afirmó el francés en una nota con Daily Telegraph. Pese a los números que redondeó en su campaña al frente de Mónaco, aseguró que se niega a hablar de "fracaso" y agregó: "No me gustan las cosas fáciles".

El ex delantero de la Selección de Francia reveló que tras su salida de Mónaco recibió cinco ofertas distintas para trabajar en el corto plazo: "Unas no eran lo que yo buscaba y otras eran para ser segundo, y no quiero eso. Quiero ser primer entrenador, me gusta liderar y depende de mí arrancar las cosas. Es una evolución y todo lleva su tiempo", cerró.