La imagen puede contener: una persona, sentadaA través de un proyecto de Ley, la Diputada Nacional por el Movimiento Popular Neuquino, Alma Chani Sapag, plantea la derogación del decreto 566/19 que congeló el precio del barril de petróleo a los valores del pasado 9 de agosto.

De manera contundente, en los fundamentos del proyecto, la Diputada cuestiona el hecho de que el ejecutivo nacional haya establecido la medida en forma unilateral, inconsulta, avasallando el federalismo, y advierte que “el decreto coloca en serio riesgo las fuentes de trabajo creadas y por crearse, las inversiones comprometidas, los volúmenes de producción de petróleo, la confiabilidad de nuestro país ante los inversores, pero además señala que afectará en forma inmediata los recursos por regalías que perciben las provincias productoras de petróleo, y por la vía de recaudación de impuestos, las del resto de las provincias argentinas, agravando la situación económica y social que vive nuestro país.”

“No es un pronóstico y mucho menos una amenaza”, señala el texto, “Ya existen efectos concretos de esta medida; YPF ya anunció que disminuirá sus inversiones, con lo cual afectará a los niveles de producción; por lo tanto impactará en la actividad económica de las regiones donde opera y en las finanzas provinciales”.

“Las provincias productoras no son insensibles a la situación desencadenada y a las necesidades que padece el pueblo de la Nación”, reflexionó Sapag, “pero estamos convencidos que la salida de esta crisis es a través del diálogo y la receptividad a propuestas alternativas, como las que pretendían presentar las autoridades de la provincia del Neuquén, que implicaban compartir los costos para no modificar los cursos de acción que regían la actividad, apelando a medidas con menor grado de impacto de largo plazo. Lamentablemente la propuesta no fue escuchada y el cuestionado decreto fue impuesto.”

Hoy nuestro país tiene un proyecto de desarrollo nacional como Vaca Muerta, que podría instalar una era donde la carencia de petróleo no sea una espada de Damocles sobre nuestra economía, y nos podría posibilitar la exportación permanente de petróleo liviano, permitiendo ingresar las divisas que tanta falta le hacen a nuestra economía.

Los fundamentos concluyen con una seria advertencia “queremos alertar que esta medida puede generar muchos conflictos sociales en nuestras provincias. Es nuestra responsabilidad ponerle un freno a este acto de irresponsabilidad”.