El base de la Selección argentina masculina de básquetbol afirmó "No me siento la estrella de esta Selección", pese a su gran temporada en el Real Madrid y ser una de las máximas esperanzas albicelestes rumbo al Mundial de China, que comenzará el 31 de agosto.

En un alto de la preparación que el conjunto albiceleste realizada en Bahía Blanca, Campazzo agregó que lo sorprendió el buen nivel estructural del estadio "Dow Center", donde se concentran, que fue creado por "Pepe" Sánchez, uno de los integrantes de la Generación Dorada. El cordobés apabulla con su pasión, energía y profesionalismo, pero también se observan cambios en su comportamiento, más "europeo", si se permite la definición.

Ya no es el torbellino alocado de antes, es un baluarte del Real Madrid que se comporta como tal: luce más serio, sin perder esa esencia de atorrante divino que lo hace cálido y cercano. "No me siento la estrella de la Selección", aseguró con un discurso más refinado que no pierde la sinceridad que viene desde la cuna.

"Mi importancia fue creciendo y quizá con Laprovittola seamos los de mayor rodaje de la nueva camada, pero acá hay siete chicos que son protagonistas en sus equipos europeos y todos somos líderes, junto a Luis (Scola). En este proceso necesitamos que cada uno que tuvo un grandísimo año allá traiga su liderazgo para empujar entre todos hacia un mismo objetivo.

No será fácil, ni en los Panamericanos y menos en el Mundial, porque somos un grupo que sigue siendo joven, pero entre todo cargaremos con esa responsabilidad y presión que intentaremos sea positiva", explicó el base de 28 años.

"Mi cabeza está en el Real. Ya no me desespero por la NBA. Si tiene que llegar, llegará", repitió quien negocia su extensión de contrato con la "Casa Blanca". Para la Selección es una preparación distinta porque, a diferencia de otros años, todo lo realiza en un solo lugar, el mágico Dow Center que Pepe Sánchez y su gente construyeron en apenas 14 meses pese a la crisis argentina.

Para los muchachos, por primera vez, ya no es vida de hotel y luego entrenar en un estadio distinto. "Acá abrís la puerta de la habitación y ves la cancha. Tenés todo a dos pasos y con eso ahorrás tiempo, algo clave en la primera semana de entrenamientos. Es una experiencia nueva. No tenés que esos traslados en bondi que los disfrutás en el grupo porque vas jodiendo o cantando, pero también te cansan y quitan horas. Acá maximizás cada minuto y eso te viene bien cuando tenés una semana así", explicó Campazzo.

"Sin dudas que está a la altura de los mejores del mundo. Incluso es mejor que muchos en España. Yo conocí el de los Rockets en Houston y esto no tiene nada que envidiarle. O mismo al de Barcelona, el Baskonia e incluso al del Real", comparó quien fue el MVP de la última final de la Liga ACB española.

Campazzo valoró, además, el modelo de formación que impulsa Pepe Sánchez, el cerebro detrás de esta creación, porque el Dow Center es el hogar de 14 de los 16 reclutados de Bahía Basket, equipo que desde aquí busca ser el faro formador de Latinoamérica. "Me hubiese encantado tener algo así cuando era reclutado.

Te motiva a jugar, te apasiona más. Lugares así le hacen muy bien a los jóvenes, sobre todo por tener todo al alcance para ser mejor", reflexionó. El edificio, además, tiene lugares específicos para otras actividades que potencien al atleta, como habitaciones para hacer yoga, pintar un cuadro, jugar a los videojuegos o desafiarse al ping pong.

"Me gusta ese concepto porque si vas a vivir acá está bueno encontrar un equilibro, no estar todo el día con la pelotita, poder hacer cosas que te saquen de eso. Pepe seguramente investigó, vio otros centros y sabe que necesitan salones para descansar y desconectarte delo que hacés todo el día", cerró.