La imagen puede contener: una persona, textoPor: Pipo Rossi


En Abril de 1815, durante el Gobierno del General Don Ignacio Álvarez Thomas como Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, la Junta de Observación dictó un Estatuto Provisional, “que trató de ordenar el orden jurídico”. Además, convocó a un Congreso General Constituyente, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, “que debía declarar la independencia y redactar una constitución”. Dicho Estatuto, “que reglamentaba la forma de la elección de los diputados” al Congreso, “fue enviado a los Gobiernos Provinciales para su conocimiento y aprobación”.

Las disposiciones de ese instrumento disgustaron a los Pueblos “por las excesivas prerrogativas que se arrogaban las autoridades de Buenos Aires”. Sólo las aceptaron, con reservas, “Salta, Jujuy, Tucumán, Chuquisaca y Potosí”. En Mendoza, “la Junta de Guerra, presidida por el General Don José Francisco de San Martín, las rechazó, “por no considerarlas oportunas al actual régimen de las provincias”.

Paralelamente, “la agitación no había cesado en Buenos Aires”. El General Don Álvarez Thomas “no pasó mucho tiempo sin ser cuestionado por los Caudillos del Litoral que respondían al General Don José Gervasio Artigas, Protector de los Pueblos Libres”. Así, el Director Supremo envió al General Viamonte, con un ejército, para hacerle frente en Santa Fe, “pero fue derrotado por las fuerzas combinadas de los Generales Federales Don Estanislao López y Don Mariano Vera”.

En ese contexto, “Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Córdoba y la Banda Oriental del Uruguay no enviaron Diputados al Congreso de Tucumán” que, el 9 de Julio de 1816, proclamó nuestra independencia.

No obstante, Entre Ríos y los demás pueblos de la Liga Federal habían manifestado permanentemente su vocación de emancipación, “como sucedió con la convocatoria del Congreso de Oriente, en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), el 29 de Junio de 1815”.