La imagen puede contener: noche, texto y exteriorPor: Mg Pipo Rossi

El Intendente de la ciudad de Buenos Aires, Señor Mariano de Vedia y Mitre, con el apoyo del Presidente de la República Argentina, General Agustín Pedro Justo, firmó, con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de la Capital, el Decreto "que encargaba la construcción de un monumento conmemorativo". El lugar elegido era la Plaza de la República, "ubicación original de la ya demolida Iglesia San Nicolás de Bari, donde en 1812 se izó por primera vez la Bandera Argentina en la ciudad".

La obra se le encargó al Arquitecto Don Alberto Prebisch, que decidió un "Obelisco", por ser de formas puras y consistentes. La construcción la llevó a cabo el consorcio alemán Siemens, Bauunion, Grün & Bilfinger y se terminó en 31 días. Así, "157 obreros levantaron la estructura de hormigón de 67.5 metros, revestido de 1360 metros cuadrados de piedra blanca Olaen de Córdoba".

Luego, el 23 de Mayo de 1936, se inauguró, "en la intersección de la Avenida Corrientes y la aún inexistente 9 de Julio".

Más tarde, en 1938, "se desprendieron varias piedras del revestimiento que destrozaron la gradas". Por este incidente, "se decidió revocarlo en su totalidad".

Paralelamente, su aparición como ícono de la ciudad provocó rechazos inmediatos y, en 1939, el Consejo Deliberante "votó por su demolición, que solo pudo ser detenida por el veto del entonces Intendente Don Arturo Goyeneche".

En sus 4 caras "se recuerdan a la Iglesia San Nicolás de Bari, la declaración de la ciudad de Buenos Aires como Capital Federal y ambas fundaciones".

Finalmente, para los cimientos, se aprovecharon túneles de la construcción de la línea "B" de subterráneos. Además, "en su base se encuentra empotrada una caja de hierro, con una foto de los obreros que lo construyeron, y una carta de texto desconocido, para ser abierta en caso de su demolición".