Ivana contó lo sucedido este martes en la mañana cuando se atrincheró en una oficina del CPEM 58 reclamando una solución para la situación de violencia que vivió su hija y contó uno de los momentos críticos que vivió en la institución. “me atrincheré ahí, me quedé ahí y le dije ‘me voy a quedar acá hasta que se solucione’ porque yo no me puedo ir sin saber que esto va a tener solución. Entonces me dice: ‘qué? Querés que llame a la policía?'. Si, llamala, si querés llamarla, llamala. Yo me quedó acá igual, le digo. Y la llamaron. Cuando vino la policía también el policía me quiso maltratar, después parece que se arrepintió, pero no dejé que me maltrate”, señaló. Asimismo, anunció que va a cambiar su hija de escuela.

La hija de Ivana sufrió dos amenazas. Una dentro del colegio y otra en la calle cuando volvía del colegio hacia su casa. Hubo un reclamo el lunes de la madre que se resolvió con la intervención de una Sicopedagoga. Pero el otro día reapareció la violencia y allí decidió atrincherarse. “La fui a buscar a las 10.30 o 10.45, era el recreo y veo a una de las preceptoras y le pregunto la nena donde estaba y me dice arriba, recién andaba por acá… cuando voy arriba, voy pasando como si nada y veo al chico, entonces me acerco y le digo, porque andas hablando de mi nena, me acerque con el instinto de mamá y le dije ella te quiere un montón como su amigo y trata de no sacar de al lado tuyo a tus amigas porque ella va a ser tu amiga siempre, le estaba diciendo eso cuando viene la piba, que no sé cómo se llama, que es la novia de este chico, y le dice “y esta quien es”, el pibe le dice es la mamá de… Y le dice “yo que te dije y usted”, entonces yo le hago seña con la mano como diciendo pará, no le di bolilla y sigo hablando con él”, relató.

“En eso veo a la piba que busca a mi hija y viene y me dice ‘mamá yo ya solucioné el problema’, cuando veo que la manotea a mi nena y le dice “que te dije a vos, te dije que no la traigas a tu mamá acá hacer quilombo, que te crees pendeja de mierda…” y un montón de cosas. Yo la alcancé a escuchar, supuestamente después dicen en la escuela que no fue así… mentira fue así”, remarcó.

“Y le digo a la chica porque insultas, no insultes y se quisieron meter todos los pibes, hacen como una patota atrás mío y sentí que alguien me empujó, entonces me quede en el molde y no dije nada, pero las cabezas de la escuela pensaron que yo había ido a agredir o a decir, o quien sabe cuántas cosas que nada que ver. Lo único que yo sé es que me doy vuelta y veo a la chica que la manotea, le quiere pegar y varios chicos se metieron adelante para que no le pegue”, puntualizó.

“Mi hija no mueve un abrazo para golpear”, aclaró Ivana y continuó su relato: “Entonces viene la preceptora, me agarran a mí, dando a entender que yo era la que estaba provocando el problema. Y ahí me invita a la oficina la Jefa de Preceptores y voy, se mete una persona de pullover verde que no sé quién es y le digo: ‘yo no me voy a quedar acá porque no se solucionó nada porque me doy cuenta en el momento que no se había solucionado nada. Volvió a pegar, volvió a golpear, volvió… entonces me quedé ahí. Y vamos a decirlo derecho viejo: me atrincheré ahí, me quedé ahí y le dije ‘me voy a quedar acá hasta que se solucione’ porque yo no me puedo ir sin saber que esto va a tener solución”.

“Entonces me dice: ‘qué? Querés que llame a la policía?'. Si, llamala, si querés llamarla, llamala. Yo me quedó acá igual, le digo. Y la llamaron. Cuando vino la policía también el policía me quiso maltratar, después parece que se arrepintió, pero no dejé que me maltrate. Me dijo que si no salía me iban a sacar igual con una policía femenino y le dije ‘no hay problemas, que me saque la femenina’, porque estoy seguro de lo que estoy haciendo porque si no esto no se va a terminar más, va a seguir, va a seguir, va a seguir por los siglos de los siglos”, afirmó en tono de queja.
Luego razonó: “Ellos todos se callan y hay algo que yo no comprendo: ¿por qué los padres de la chica no vienen, no nos acercamos, no lo charlamos, no podemos ver cómo hacer las cosas?... solucionar, porque no puede ser que unos chicos menores nos puedan dominar a nosotros. Entonces quería esa solución y dicen que no se puede porque la otra parte no sé lo que está pasando…”

Ivana detalló que al colegio concurrió “Solamente la policía. De tribunales no vino nadie, es mentira. Vino la misma Sicopedagoga que estuvo el día anterior que estuvo hablando conmigo bien y por ella yo puedo llegar a decir que es una profesional. Hizo bien su trabajo”, sostuvo.

Respecto a cómo se resolvió el tema, explicó: “Le dije al policía que yo me iba a ir con mi hija pero no con ellos. Pero cuando entró la Sicopedagoga les dijo ‘que se retiren ellos’. Al policía y a otra gente que estaba ahí, que ella iba hablar conmigo y se retiraron ellos. Yo hablé con ella (la Sicopedagoga), estuve hablando como el día anterior y ella dijo ‘la verdad es que acataron las órdenes. No se cumplió (lo acordado)”, dijo.

La madre señaló que tiene miedo por lo que pueda sucederle a su hija. “Por supuesto. Estamos viviendo situaciones bastante tensas así que por eso y porque parece que no hay fuerza para educar, yo tengo que sacar mi hija de la escuela. No me queda otra que ponerla en otro lugar o de lo contrario, si me tengo que ir de Cutral Co y hacerlo por mi hija, lo voy hacer”

“Me hubiese gustado que todas las cabezas adultas no pudiéramos haber unido para hacer algo. No tanto de papeles, de jueces y abogados que tenemos que ir allá, firmar acá, allá porque mientras tanto la chica tiene que ir a la escuela, hacer matemáticas, lengua, geografía, historia. Entonces qué está estudiando hoy mi hija?. Está estudiando las caras de las personas, ‘no me mires mal’; no te voy a mirar de esta manera a ver si me pegás. Cosas así”, manifestó.