Por: Mg Pipo Rossi

El 13 de Mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano y ante una multitud de personas, el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, Don Juan Pablo II, resultó gravemente herido por el Señor Ali Agca, "un miembro de una organización política extrema turca que disparó directamente 4 veces contra el Papa". Por los impactos recibidos (ninguno a la cabeza), "el Sumo Pontífice perderá muchísimas sangre y deberá ser hospitalizado de urgencia”, mientras los medios de todo el mundo mostraban el momento exacto del ataque.

Finalmente, el agresor fue detenido y trasladado a una prisión, donde en poco tiempo "recibiría la condena a Cadena Perpetua, por intento de homicidio".

Tras una lucha contra reloj, "los médicos italianos lograron salvar la vida de Don Juan Pablo II, quien poco tiempo después volvería a su actividad".

Pasado un buen tiempo, "el Papa acudió a la cárcel, donde estaba el Señor Agca, y perdonó a su agresor ante las cámaras de televisión de todo el mundo".