La imagen puede contener: una persona, textoPor Pipo Rossi

El 18 de Febrero del 750, en Oriente Medio, el General Don Abu al-Abbas, acompañado de un ejército considerable de fieles, logró hacer ejecutar a todos los miembros de la familia Omeya, "poniendo fin abruptamente a la dinastía islámica que controlaba territorios que iban desde España hasta Afganistán".

El General Don Abbas, que más tarde fue apodado "al Saffa" (el que derrama sangre), pasó a ser reconocido como nuevo Califa e inició la "Dinastía Abasí”, que reinó una parte del mundo islámico hasta 1258 (momento donde fueron aplastados por los mongoles). Así, el Islam se reestructuró, dando poder a diferentes figuras locales (Emires) en diferentes áreas, como luego fueron los Mamelucos en Egipto, los Buyies en Mesopotamia o los Saffaries en Irán.

Los Omeyas, que pudieron huir, se dirigieron a al-Andalus (actual territorio español), mandados por Abd al-Rahman I, donde establecieron un "Califato Omeya".

Finalmente, los Abbasies "dieron lugar a un Califato menos árabe y más centrado en Irán y Mesopotamia, aunque fue perdiendo progresivamente el control de las áreas más alejadas y tuvo que delegar poder en gobernantes locales.