La imagen puede contener: una persona, de traje y textoPor Pipo Rossi

El Doctor Don Raúl Ricardo Alfonsín, que durante su campaña electoral denunció el “Pacto Sindical-Militar” que habrían mantenido los gremialistas con el Gobierno de Facto, “tenía la intensión de un cambio profundo en las organizaciones sindicales, hegemonizadas mayoritariamente por el Peronismo”. Así, una vez en el poder, envió al Congreso de la República una “Ley de Reordenamiento Sindical”, más conocida como “Ley Mucci”, acompañado con la firma del Ministro del Interior, Señor Don Antonio Tróccoli, y del de Trabajo, Señor Don Antonio Mucci, “este último autor del texto del proyecto”.

El mismo: “buscaba incluir a las minorías en las cúpulas sindicales, renovar la totalidad de los cargos, garantizar las elecciones a través de la intervención de la Justicia Nacional Electoral, separar los fondos de las obras sociales de los fondos sindicales específicos y permitir la creación de nuevas uniones u organizaciones gremiales”.

Más tarde, el 11 de Febrero de 1984, la Cámara de Diputados de la República dio su aprobación a la Ley.

Posteriormente, el 15 de Febrero, el Senado Nacional“, con mayoría opositora”, comenzó a tratar el proyecto en comisiones y, un mes más tarde, llegó el momento de la votación en el recinto donde el Legislador Señor Elías Sapag, del Movimiento Popular Neuquino, sorprendió a todos. “Muy pocos sabían que su voto sería contrario a la Ley, incluso hasta el Presidente del Bloque del Movimiento Justicialista (Señor Vicente Saadi) desconocía esa postura”.

Finalmente, en ese contexto, la norma no fue sancionada, “echando por tierra el viejo anhelo del Radicalismo de la democratización de los sindicatos”.