La nueva agua mineral se denomina Barda de Santo Tomás y ayer salió el primer envío rumbo a Córdoba. El responsable del establecimiento es un empresario neuquino y la reactivación fue fruto de un trabajo conjunto de numerosos entes y organismos.

La embotelladora de agua mineral de Santo Tomás comenzó a producir nuevamente luego de casi dos años de estar inactiva y ayer se realizó el primer envío en camiones rumbo a un establecimiento alimenticio de Córdoba. La planta está produciendo, envasando y comercializando agua mineral directamente desde esta comuna y bajo su nuevo nombre: Barda de Santo Tomás.

La provincia, a través de distintos organismos y en un claro trabajo en equipo, facilitó a la empresa Depósito Chaparro, propiedad del empresario neuquino Alejandro Chaparro, las condiciones legales y de financiamiento para llevar adelante el proyecto, hacerse cargo de la anterior empresa Embotelladora de Neuquén y la operación del establecimiento, obtener el acceso a la vertiente de agua natural y poner en funcionamiento nuevamente la planta.

Con toda esta restauración y normalización legal se logró maximizar el trabajo de la planta, que prevé llegar a producir 100 mil litros de agua por día, capacidad máxima que se lograría en una procesadora de estas características.

El cargamento que ayer jueves 17 de enero partió rumbo a la provincia de Córdoba involucró la producción de agua mineral en envases de medio litro, un litro y medio, y dos litros, a través de un contrato que logró el propio Chaparro con una firma alimenticia. La planta pudo recuperar de esta forma 17 puestos fijos de trabajo; sin dejar de lado que, en toda la tarea de restauración, remodelaciones, reparaciones y ampliaciones, requirió de personal adicional, lo cual eleva la cifra de puestos laborales a más de 20.

La nueva fábrica reciclada y en funcionamiento de Santo Tomás cuenta con una vertiente natural, en altura, desde donde la planta recibe el agua directamente de esta pendiente ubicada en la precordillera neuquina; para luego procesarla, purificarla, envasarla y finalmente comercializarla. Se trata de agua mineral pura y genuina.

Santo Tomás es una comisión de fomento con una vida institucional de 44 años. Está ubicada a 227 kilómetros de la ciudad de Neuquén, dentro del departamento Collón Curá. La embotelladora había cerrado -por serios inconvenientes financieros- hacia mediados de 2017. El ejido y radio de acción de la comisión de fomento comprende a los parajes El Sauce, La Picaza, Cerro Negro, Mallín de las Yeguas y Ojo de Agua, con una población total que asciende a 600 habitantes.

El gobierno de la provincia suministró a la empresa Depósito Chaparro todas las condiciones para poder hacer las inversiones correspondientes; así como solucionar problemas de personal y resolver la deuda que se mantenía con el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (Iadep).

Además, a través de la subsecretaría de Recursos Hídricos, se logró el acceso y se le asignó a la nueva firma la vertiente de agua; a través de la comuna se resolvieron algunos aspectos referidos a los servicios e infraestructura del edificio; y el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) colaboró en el suministro de la energía eléctrica que estaba interrumpido.

Asimismo, se logró rehabilitar la licencia bromatológica a nivel provincial y obtener nuevamente el Registro Nacional del Establecimiento (RNE), con lo cual a partir de este momento puede comercializar dicha agua.