Los puentes de la calle Yrigoyen y Eguinoa son poco amistosos con los discapacitados dado que no tienen sendas ni rampas de ingreso o egreso para quienes circulan en sillas de ruedas que quedan obligados a hacerlo por la calle.

El antiguo puente de la calle Eguinoa tiene las sendas peatonales muy angostas, están invadidas por caños de alumbrado que quedaron dentro del espacio destinado a los peatones que, además, no es lo suficientemente ancho para que quepa una silla de ruedas.

Para terminar de complicar las cosas, no hay rampas o bajadas suaves en ninguno de los dos extremos. Ni sobre Tierra del Fuego, donde incluso hay un escalón ni sobre la salida al barrio Unión o del lado del 25 de Mayo.

Sobre el ingreso al puente del lado del centro,  la vereda termina abruptamente en un escalón que directamente a la calle. Del lado que da al barrio Ruca Quimey, la situación es idéntica aunque la salida tiene cierta pendiente pero da también a la calzada de circulación vehicular.

En el único lugar que la senda peatonal del puente tiene salida a otra vereda y más ancha es sobre el sector que da al barrio 25 de Mayo. Por ese lugar se podría transitar aunque luego es imposible cruzar por el puente.