El gobierno de Venezuela propuso hoy que se realice un cumbre de mandatarios americanos para que el presidente Nicolás Maduro diga "lo que tenga que responder" acerca de su nuevo mandato, que es desconocido por la mayoría de los países de la región.

"Insistimos en la propuesta que hizo el presidente Nicolás Maduro: una cumbre de presidentes o un grupo de países de la región también, que faciliten el acercamiento ante la intolerancia ideológica que ha surgido en los últimos años", dijo el canciller Jorge Arreaza a periodistas.

Según el funcionario, podría tratarse de una cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), cuya presidencia temporal está a cargo de El Salvador, uno de los cinco países que el jueves enviaron a sus mandatarios a la asunción de Maduro.

La Celac fue creada en 2010 por iniciativa del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con el objeto de tener un organismo continental del que no participara Estados Unidos y, de ese modo, neutralizar la actuación de la Organización de Estados Americanos (OEA).

"Allí iría Nicolás Maduro con la verdad de Venezuela; allí iría Nicolás Maduro a responder lo que tenga que responder con la Constitución de Venezuela en la mano y con la legitimidad que le ha dado el pueblo", agregó Arreaza, según reportó la agencia de noticias EFE.

Maduro asumió el jueves pasado un nuevo mandato para el que fue reelecto en mayo de 2018, en comicios de los que no participó la mayoría de la oposición -muchos de cuyos dirigentes estaban encarcelados o inhabilitados- y no se permitió la actuación de observadores electorales independientes.

Por ese motivo, la reelección y el nuevo mandato son desconocidos por gran parte de la comunidad internacional. A la ceremonia del jueves solo asistieron los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Cuba, Miguel Díaz Canel; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; Nicaragua, Daniel Ortega, y Osetia del Sur (país no reconocido como tal por la U), Anatoli Bibílov.

En el continente americano, el nuevo mandato de Maduro es reconocido además por México, Uruguay y algunos países del Caribe que son históricos aliados del chavismo en organismos como la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y Petrocaribe.

En tanto, la mayoría de los países de la región lo desconoce. Entre ellos, Paraguay, que el mismo jueves rompió su relación diplomática con Venezuela, y la Argentina y Perú, que prohibieron el ingreso a sus territorios a Maduro y decenas de personas vinculadas con su gobierno.