Lanzado el 12 de enero de 1969, la placa que llevaba el nombre del británico grupo integrado por Robert Plant en la voz, sembró la semilla de lo que con los años se conocería como hard rock, una vertiente mucho más estilizada del heavy metal.

Por Hernani Natale

Hace 50 años, las fronteras del rock pesado iban a expandirse más allá de lo conocido hasta el momento, con la inclusión del blues y elementos del folk californiano y hasta de la música africana, gracias al debut discográfico de Led Zeppelin, una de las bandas más grandes que dio el género.

La placa que llevaba el nombre del británico grupo significó además la presentación pública de una de las mejores bandas de la historia, que puso una vara muy alta, no sólo por la fusión de ritmos, sino también por el nivel de virtuosismo de sus integrantes y la asombrosa amalgama que lograron crear.

Ocurre que si bien hacia 1969 ya existían bandas como The Who, con su arrolladora potencia; o Black Sabbath, con un sonido metálico que dio el puntapié inicial al Heavy Metal; Led Zeppelin se distinguió por su aceitado funcionamiento musical y la incorporación de variantes rítmicas.