La imagen puede contener: una personaEl gasto público de Neuquén es el doble de otras provincias y eso no se traduce en el bienestar de sus habitantes, señaló el diputado Raúl Podestá al fundamentar su rechazo al proyecto de presupuesto 2019.

“Este enorme presupuesto de Neuquén no se refleja en la vida cotidiana de sus habitantes, sobre todo en aquellos muchísimos que la están pasando muy mal”, sostuvo el diputado Raúl Podestá al fundamentar su rechazo al presupuesto provincial, que fue tratado hoy en la una de las últimas sesiones del año. “El gasto público, en el presupuesto de Neuquén es el doble que el de San Luis y el de San Juan afirmó el legislador, a lo que se interrogó respecto a si esa diferencia significa que los neuquinos vivamos el doble mejor que en esas provincias”.

Si bien reconoció que el actual presupuesto no tiene endeudamiento, explicó que esto obedece a que “hubo una brutal devaluación hecha por el gobierno nacional, que dio como resultado la llegada de recursos en dólares a la provincia, y sus gastos son en pesos”; advirtió la necesidad de “contar con fondos anticlicos, muchas veces reclamados, para cuando la situación se modifique respecto a la bonanza que hoy se tiene”.

“Tenemos que diversificar nuestra matriz y producir lo que consumimos y prácticamente nada del dinero de más con que hoy se cuenta será orientado a ese cambio”, reflexionó el diputado. Destacó la situación de altísima complejidad que tiene hoy la provincia en torno a su infraestructura en salud, educación y vial, entre otros aspectos indispensables para garantizar el crecimiento.

“Todo el mundo habla del tren a Vaca Muerta, pero nada se dice sobre el tren hacia la zona Centro para sacar las riquezas y poder recuperar nuestras economías regionales” señaló, en esta provincia los recursos enormes que se reciben no se gastan adecuadamente”.

Remarcó sobre el final de su fundamentación de rechazo Podestá que hay una “delegación de atribuciones de la Legislatura al Ejecutivo provincial, cuando se coloca un artículo que dice en definitiva que “el PE puede hacer con los recursos lo que quiera y los cambios de partidas que se le de la gana”.