Ayer, tras la investigación impulsada por el fiscal del caso Andrés Azar, un hombre comenzó a ser juzgado ante un tribunal colegiado por haber abusado sexualmente de la hija de su pareja en la ciudad de Plottier.

El imputado, M.J.P, llegó a juicio acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal continuado agravado por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente con una menor de 18 años, en calidad de autor (artículo 119 tercer y cuarto párrafo inciso f y 45 del Código Penal).

La teoría del caso que presentó la fiscalía en el alegato de apertura, fue que el hecho ocurrió aproximadamente desde 2008 hasta 2015. El imputado abusó sexualmente de la víctima cuando tenía entre 8 y 15 años, en una casa ubicada en la ciudad de Plottier. Lo hizo en horas de la madrugada o cuando la madre de la víctima iba a trabajar.

El representante del Ministerio Público Fiscal resaltó “dos situaciones que están en el hecho por el cual se llega a juicio”: en junio del 2015 cuando la víctima tenía 14 años, el imputado la buscó en el colegio, la hizo subir en el vehículo con la excusa de una charla y abusó sexualmente de la joven en la zona de la barda. Esta situación fue alertada por un móvil policial, quienes procedieron a demorarlo. El otro hecho fue en la misma vivienda familiar entre junio y julio del 2015, cuando la joven cumplió 15 años, y tras el cual ella quedó embarazada. “Vamos a probar este hecho con alrededor de 21 testimonios” aseguró el representante del Ministerio Público Fiscal. Este embarazo fue interrumpido en agosto del 2015 por la aplicación del procedimiento establecido en el artículo 86 del Código Penal.

El tribunal encargado de juzgar el hecho está integrado por los jueces Hernán Piedrabuena, Héctor Rimaro y Lucas Yancarelli.