La imagen puede contener: 3 personas, texto y exteriorPor: Mg Pipo Rossi

El 17 de Abril de 1961 se inició la expedición de los 1.500 exiliados cubanos a su país, conocida como la invasión de Bahía de los Cochinos, "que había recibido plena financiación de la CIA estadounidense y el visto bueno del Presidente de los Estados Unidos, Señor Don John F. Kennedy.

Si bien el desembarco, en las primeras dos horas fue exitoso, el Comandante Don Castro sabía que él mismo se realizaría en el sur de la isla "por lo que desplazó a miles de sus efectivos leales y pudo evitar que el desembarco tomará la cabeza de playa de forma segura". Así, "muchos exiliados cubanos cayeron muertos y otros fueron heridos, siendo posteriormente capturados".

Paralelamente, algunas unidades lograron escapar intentando adentrarse en las montañas de Escambray, aunque con escaso éxito. Allí, "los altos mandos de la CIA solicitaron que Kennedy respalde con apoyo aéreo a los exiliados", de lo contrario la misión fracasaría. "El Presidente Norteamericano sabía que si implicaba a sus aviones podría provocar una acción a gran escala con posterior reacción soviética, por lo que negó el apoyo".

La invasión llevaba 60 horas, cuando el Comandante Don Castro "arremetió con una ofensiva final para evitar que se cumplan las 72 horas que necesitaba Estados Unidos para reconocer al gobierno de los exiliados cubanos por estar en ese territorio".

Finalmente, el 19 de Abril, la invasión culminó, murieron 115 exiliados cubanos y 1.200 fueron capturados. Así, terminó la invasión en un fracaso total y se fortaleció la imagen del Comandante Don Castro en Cuba.

Paralelamente, el Presidente Don Kennedy "sufrió una abierta ruptura con la CIA, que luego le costaría una de las disputas internas más notorias de un Ejecutivo con los servicios de inteligencia".