“Necesitamos transparentar la tarifa eléctrica en la ciudad de Neuquén y que cada usuario pague lo que corresponda y no un 30 por ciento más, como ocurre en la actualidad”, expresó el ministro de Trabajo, Desarrollo Social y Seguridad. Un grupo de concejales busca llegar a una tarifa más equitativa.

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El ministro de Trabajo, Desarrollo Social y Seguridad, Mariano Gaido, recibió hoy a concejales de la ciudad de Neuquén que presentaron dos proyectos de ordenanza en el Concejo Deliberante que buscan transparentar la factura que cobra la Cooperativa CALF por el servicio eléctrico.

“Necesitamos transparentar la tarifa eléctrica en la ciudad de Neuquén y que cada usuario pague lo que corresponda y no un 30 por ciento más, como ocurre en la actualidad”, expresó Gaido y recordó que “desde agosto de 2017 el intendente tiene para firmar el contrato de concesión del servicio eléctrico y lo viene postergando”.

Además recordó que el gobierno provincial dispuso a partir de este año hacerse cargo de la tarifa social que el gobierno nacional había dejado sin efecto. “Es un acompañamiento muy importante en momentos de alta inflación y suba de tarifas. Beneficia a 44.283 personas en toda la provincia e implica una erogación anual de 212 millones de pesos”, sostuvo el ministro.

Sobre los proyectos, el concejal Alejandro Nicola precisó que “vamos a insistir en el Concejo Deliberante para se suspenda el cobro de tres conceptos que no corresponden que estén en la factura y que implican un sobrecosto del 30 por ciento” y señaló que esa modalidad “fue implementada por el municipio para recaudar fondos aprovechando que la factura eléctrica tiene un alto índice de cobrabilidad”.

Nicola comentó que además se presentó un proyecto de comunicación donde se insta al Ejecutivo municipal a que acuerde con CALF los mecanismos de cobro de algunos conceptos para que no se resienta ninguno de los servicios que presta la cooperativa.

En este sentido, explicó que si bien el municipio es responsable del alumbrado público en la ciudad, por un acuerdo firmado hace tiempo es la cooperativa la que se encarga del mismo. “Por ese concepto se cobra un 6 por ciento del consumo de energía de cada usuario, cuando en realidad el alumbrado público no tiene nada que ver con el consumo domiciliario. Esto implica que algunos usuarios paguen 60 pesos y otros tengan que erogar 300 pesos mensuales, a pesar de que tienen el mismo servicio”, concluyó.